Equinoccio de primavera
Será el rebrote de las plantas? será el ver flores asomando entre hojitas verdes? será la energía estelar? No sé si es alguno de estos motivos o ninguno de ellos lo que me presiona por dentro para escribir y volcar algunas palabras en la hoja virtual de la computadora.
Hoy es 20 de septiembre de 2023, casi se me pasa por alto que mañana es la fecha de inicio de la estación primaveral, y entonces recuerdo que el transito a la primavera para los pueblos andinos es con el equinoccio de primavera (entre el 22 y 23 de septiembre - se cambian un poquito las fechas con el uso del calendario gregoriano que estamos habituados hoy en día). Por un instante se me olvida también qué es un equinoccio… entonces lo google: "cada uno de los dos momentos anuales en que, por hallarse el Sol sobre el ecuador, la duración del día y de la noche es la misma en toda la Tierra"
Cuando finalizo de leer esa frase conecto instantáneamente con una palabra: EQUILIBRIO, de allí en adelante rebotan en mi interior (no solo la cabeza, sino por todo el cuerpo) muchísimos pensamientos e ideas que justamente buscan hacerse carne, buscan ser expresados en palabras y acciones. Todo toma un nuevo sentido, la dualidad en la que se sustenta la tradición andina, con la que vengo desde hace unos meses conversando tan cercanamente, se me hace figura ante el fondo que es la vida misma. Con el equinoccio primaveral me urge escuchar y dar lugar a mi propio equilibrio, mi propia armonía, acercarme a tomar decisiones que me den paz. Si bien ya lo estoy haciendo, esta fecha me pone más de manifiesto la necesidad de soltar por completo lo que en otra era sembré, lo que cultivé y cuidé por bastante tiempo, para volver a florecer; tal como lo hacen cada uno de los seres vegetales, cada árbol que suelta sus hojas en otoño con fé y a sabiendas de que más adelante volverá a brotar; hoy yo debo terminar de soltar para encontrar vivir en armonía.
Y la primavera, no es solo la estación de las flores, también es época de siembra. ¿qué deseo sembrar? ¿me dispongo a respetar los tiempos que lleva un cultivo? Aprehender los períodos cíclicos de la Tierra, y no los inmediatos como creemos que debe ser, enseña paciencia… paciencia hacia lo que me rodea y sobre todo paciencia para conmigo: aprender y escuchar mi propio reloj, y poder percibir cómo el mismo puede estar atravesado por los plazos terrenales en la mayoría de las ocasiones.
Primavera: equilibrio entre sembrar y florecer; recoger frutos de acciones y elecciones pasadas, escoger las semillas que deseo sembrar vibrando con mi porvenir y necesidades.
Para aquellas personas que les interesa conocer un poco más sobre la tradición Andina les comparto lo siguiente para conocer más el contexto del equinoccio primaveral en el hemisferio sur. Es el momento en que la Madre Tierra despierta de su descanso - el cual fue en los meses de Julio y Agosto- y se dispone a ser sembrada nuevamente.
La dualidad está siempre presente en esta cosmovisión, dividiendo el calendario anual en 2 períodos: uno seco que se identifica con los masculino y el otro es el tiempo de lluvias asociado a lo femenino; cada uno precisa del otro para poder ser y dar lugar al todo.
Por lo tanto, el equinoccio de primavera es el momento en que se celebra el Koya Raymi Quilla, una celebración a la influencia lunar en la que se reconoce el poder que la madre Luna (Quilla) tiene sobre la Tierra- Pachamama y sus habitantes. Desde el 21 de septiembre se inicia entonces la época del Warmi Pacha o parcialidad femenina y tienen lugar celebraciones referidas al paso de niñas a mujeres (con la menarca). La tierra se trabaja para ser sembrada y se esquilan animales, rebrotan las plantas y florecen los capullos, es el tiempo del volver a nacer, momento de conectar con la fecundidad, de expresar dones y dejarnos ser. Todo ello desde la concepción de un equilibrio constante que rige cada área de la vida.
Koya Raymi Quilla: Celebración Lunar de las Mujeres.
Kolla: mujer; Raymi: fiesta o celebración; Killa: luna.
Feliz equinoccio de primavera
